Costes y rentabilidad
No todos los costes son malos
Una de las decisiones más difíciles en una empresa no es reducir costes, es saber cuáles no debes tocar.
No todos los costes son malos.
- Algunos protegen el margen.
- Otros sostienen el proceso.
- Otros evitan problemas futuros.
Cuando se recorta sin análisis, el efecto suele ser el contrario: más errores, más retrabajo, más ineficiencia.
Analizar costes no es solo sumar y restar. Es entender qué aporta valor y qué no.
Ahí es donde el dato deja de ser contable y se convierte en estratégico.
¿Qué coste crees que suele recortarse mal con más frecuencia?
¿Te ha hecho pensar en algo de tu día a día?